El reportaje de un estudiante erasmus en Budapest

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Recorriendo Europa II: Viena (2º parte)

Después de dormirnos a una hora temprana la noche anterior, amanecimos a eso de las 9 de la mañana con ganas de seguir visitando pero, sobre todo, con muchas ganas de comer. Pagamos los 3.70 euros de la cafetería del hostal que nos daba derecho a ponernos hasta el culo, y así hicimos. Cogimos fuerzas y nos dispusimos a seguir visitando esta hermosa ciudad.
Nuestro primer destino era el tercero de los palacios, el Palacio de Schönbrunn, al suroeste de la ciudad. Por el camino cruzamos el Auer Welsbach Park, un gran parque que me recordó bastante a Isla Margarita en Budapest.





A continuación del parque divisamos el palacio.


Conocido también como el Versalles vienés, es una de las vistas más conocidas en el turismo de la ciudad. Un panorama totalmente idílico.






Con la suerte de tener una buena conexión de metro desde el palacio a nuestro próximo destino, nos dirigimos hacia el Prater, un inmenso parque público, a lo Isla Margarita, que incluye en su interior incluso un parque de atracciones, conocido como el Wurstelprater.

La noria gigante, otro de los símbolos de Viena:






¡El mítico tirachinas! Ya tuve la oportunidad de montarme en la Feria de Córdoba, así que desistí esta vez.


Otra noria, como las de antes, de las que daba el aire en la cara, de las que acojonaban, sin cabina ni ostias:


Aquí observamos la triste estampa de un feriante esperando clientela, no estaba muy animado el día por allí.


Se hacía tarde y quedaban apenas tres horas para coger el bus de vuelta, pero aprovechando que se encontraba dentro del complejo del parque decidimos hacer una visita al estadio donde España ganó la Eurocopa 2008, el Ernst Happel Stadium.




Foto típica obligada:


Haciendo el ganso, para variar:


Intentamos colarnos en el estadio para echar algunas fotos del interior pero no fue posible, así que, sin más, nos dirigimos de vuelta a Budapest.

Y después de otros cuantos días por Budapest, se me ha ido la niña para España. Ya no nos vemos hasta Navidad, pero entre la visita de un amigo y que en diciembre tengo los exámenes espero que no se me hagan muy duros estas semanas sin ella. ¡Te echaré de menos!


Como he mencionado, ahora viene un colega, y cuando digo ahora digo YA, que en dos horas aterriza, así que voy a vestirme y tiro para el aeropuerto.
Tengo pensando pasar un par de días con él en Praga, así que ya os contaré. Me han hablado maravillas de la capital checa, así que creo que tampoco defraudará la visita.

¡Un abrazo!

lunes, 7 de noviembre de 2011

Recorriendo Europa II: Viena (1º Parte)

Otra de las capitales europeas bañadas por el Danubio es Viena, la majestuosa capital de Austria. Con una población de casi dos millones de personas, Viena mantiene prácticamente los mismos habitantes que tenía a principios del S.XX, dato bastante significativo. Se trata de una de las ciudades más antiguas del continente europeo, lo que no hace extrañar el amplísimo cultural que podemos ver conforme recorremos sus calles.
Tuve la oportunidad de viajar con mi pareja, Laura, lo que aportó un encanto especial a la visita. Su presencia aquí resultó perfecta, ya que Viena es una de esas ciudades "diseñadas" para ser recorrida acompañado de alguien especial.

Llegamos a mediodía a la ciudad, y el objetivo a continuación era llegar al centro de la ciudad. La estación de autobuses de Viena quedaba un poco lejos del centro de la ciudad, por lo que tuvimos que coger un metro que nos llevara al "punto clave" para empezar la visita. Decir que no vimos ni rastro de revisores en los dos días que pasamos allí, por lo que no pagamos ni un billete para desplazarnos.
El metro nos dejó en el primer punto de la visita, la Catedral de San Estebán, actualmente en reformas como se puede apreciar en las fotos:




La Catedral de San Estebán es la iglesia principal de la archidiócesis de Viena y la sede de su arzobispo. Se sitúa en la plaza que le da nombre y se puede considerar como el centro geográfico de la ciudad.
Es necesaria una mención especial al frío que pasamos en estos primeros minutos en la ciudad, algo que nos pilló de improvisto y "sin anestesia ni ná", además de pasar toda la tarde con un cielo completamente encapotado, un ambiente puramente otoñal.

Es conocida la fama de Viena como una de las grandes ciudades musicales del planeta. Es digno de remarcar la abundancia de tiendas de souvenirs cuya presentación es una foto de Mozart o algo por el estilo, sobre todo en los alrededores de la Ópera.





La Ópera de Viena es uno de los teatros de ópera más importantes y de mayor prestigio y tradición del mundo.

Nos llamó muchísimo la atención el tamaño de los edificios aquí, con unas fachadas enormes y una arquitectura soberana.
Los mayores ejemplos de esta arquitectura son los tres inmensos palacios que podemos encontrar en la capital austriaca.
El primero que tuvimos la oportunidad de ver fue el Palacio Imperial de Hofburg.





El Palacio de Hofburg fue la residencia de la mayor parte de la realeza austriaca. Actualmente reside aquí el presidente del país.
Entre los edificios que conforman todo el complejo perteneciente al palacio podemos encontrar la Biblioteca Nacional Austriaca, la Escuela de Equitación Española, museos y, como hemos dicho, los despachos del presidente.




Y si conocido mundialmente es el Parlamento de Budapest, no menos comentario merece el de Viena.




Delante del edificio podemos ver la estatua de Atenea, diosa de la sabiduría en la mitología griega.

Proseguimos el camino y durante la caminata vimos algunas curiosidades como ésta, una báscula en mitad de la calle, en la que depositabas 20 céntimos y marcaba tu peso. No está de más estar en todo momento al tanto de tu línea.


Laura admirando el curioso hallazgo.

En esta ciudad ni el ayuntamiento se salva de esta majestuosa arquitectura. Para muestra un botón:


Frente al ayuntamiento encontramos el Teatro Real de Viena (Burgteather).



Se trata de unos de los más espléndidos teatros del mundo y el mayor de habla alemana. En la fachada podemos encontrar los bustos de algunos de los mejores dramaturgos de la historia, entre ellos Calderón de la Barca (no se ve bien porque la batería estaba agonizando y el flash comenzaba a vacilarme):


La verdad es que fue un lujazo pasear rodeados de tanta magia en forma de ciudad. Además, el paisaje otoñal motivaba aun más para seguir fotografiando una de las ciudades más bonitas del mundo. Quizás lo único malo de este primer día de ruta fue el incesante frío acompañado de aire que dominaba el ambiente. Aun así no perdimos el ánimo en ningún momento.



La noche cayó en Viena (hablamos de alrededor de las cinco de la tarde), y este anochecerr nos pilló a mitad de camino de otro de los palacios de la ciudad, el de Belvedere. La noche y el flash no nos permitieron tomar grandes fotos por allí. Pensamos en volver al día siguiente para verlo de día pero teníamos la agenda un poco apretada, al ser solo de dos días la visita, por lo que solo puedo dejar algunas fotos sacadas de Internet por si tenéis pensado pasar por aquí. Visitar Viena debería ser obligatorio para todo romántico:




Por la noche apenas hicimos más visitas reseñables, por lo que dejamos la ruta para el día siguiente, en el que teníamos pensado madrugar y aprovechar la visita hasta las 19:30, hora a la que volvíamos a Budapest. Destacar la temprana hora a la que caímos rendidos, sobre las diez o así, y es que el frío y el pateo continuado habían hecho mella en nuestro organismo.

Mañana o en dos días a lo sumo continuaré contando este gran viaje, uno de los mejores que he hecho, y es que considero a Viena la mejor ciudad que he tenido la oportunidad de visitar hasta el momento.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Relaxing!

Como comenté en entradas anteriores, uno de mis destinos para ir con Laura, aparte de lo que ya había visitado, era el "Szechenyi bath", los Baños Szechenyi, un complejo de aguas termales al aire libre que funciona durante todo el año, es decir, un lugar donde tienes la posibilidad de disfrutar de un relajante baño de agua caliente incluso si te están cayendo copitos de nieve en la cara, todo un placer para el body. Nosotros fuimos con unos 5ºC - 6ºC de temperatura, que ya es frío, y la experiencia nos dejó nuevos. Muy recomendable y casi obligada su visita, sobre todo si visitáis Budapest en invierno. También tiene piscinas interiores, rollo agua caliente - fría, por lo que la visita no se limita solo al periodo invernal, y es que una tarde para olvidarte por un momento del mundo en general y pensar solo en tí siempre es 100 % recomendable, sobre todo si vas en buena compañía.

Una de las piscinas en pleno apogeo:


Debajo de la rubia podréis encontrar un dominguero posando para la típica foto:


Laura tomando un poco de aire fresco, y es que había momentos en los que era necesario salir del agua caliente un rato:


Acabamos con la yema de los dedos como en esos baños que nos daban nuestras madres de pequeños.

En funcionamiento desde principios del S.XX, se trata del mayor complejo de aguas termales medicinales de Europa. Estas aguas han sido recomendadas e incluso "recetadas" para ciertas enfermedades degenerativas de las articulaciones, inflamaciones y para tratamientos de ortopedia y traumatología. Vamos, que nos hemos pegado un buen repaso.

Estuvimos por allí desde las cinco de la tarde hasta casi las ocho, y las fotos fueron tomadas sobre las cinco y media, aunque parezca que son las diez de la noche. Eso es algo a lo que no termino de acostumbrarme pero que tiene su encanto, que a las cinco de la tarde ya sea casi noche cerrada, y media hora antes se esconda el sol, una extraña experiencia que posiblemente no vaya a tener todos los inviernos de mi vida, por lo que no me queda otra que disfrutar de esta falta de sol, por raro que suene. Ya tendré tiempo de vivir inviernos españoles, no están de más experiencias así alguna vez en tu vida, aunque en realidad aun estamos en otoño...¡La que me espera!

Por lo demás, mañana por la mañana partimos a Viena, donde tenemos pensando pasar una noche, o lo que es lo mismo, dos días. Me han comentado que quizás no sea suficiente para verlo TODO, pero bueno, también llevo algo más de dos meses en Budapest y posiblemente tampoco lo haya visto todo.

Ahora toca dedicarle los días que le quedan a Laura en Budapest para disfrutar al máximo de ella, y por lo que veo ya se está despertando. El lunes o el martes escribiré la crónica del viaje a Viena. Hasta entonces espero que vuestro fin de semana lo paséis, al menos, la mitad de feliz de lo que lo estoy siendo yo ahora mismo.



¿Un bañito?

martes, 25 de octubre de 2011

Ecuadorrr!

Ya comenté unas entradas atrás que mi estancia aquí se iba a acortar hasta la mitad, es decir, mi aventura húngara iba a ser finalmente de unos cuatro meses de duración, por lo que podemos decir que estamos prácticamente a la mitad, estando a dos meses de la Natividad de nuestro Señor (amen).
Hoy vengo un poco "calentito" de la calle, por el simple detalle de que he sido a depilarme al mismo sitio al que fui hace cosa de un mes y poco y van y me dicen que no, que allí no me pueden ayudar. ¿Pero qué me estás contando? Pensaba que el nivel de inglés aquí iba a ser mayor pero estoy equivocado, nos quejamos de España, pero aquí ves cada cosa también, sobre todo en las cosas cotidianas, que te produce una mezcla de frustración e impotencia, como esta tarde que he intentado decirle por todos los medios que hace un mes y poco estuve allí y me lo hicieron, pero nada, he tenido que dar media vuelta y volver a casa.

Y la verdad es que poniéndome a analizar mentalmente en el tranvía de vuelta me he dado cuenta de que los húngaros tienen algunas cosas que es para pensar, como diría el gran Job Puig, un gran hombre que conocí en Lituania, que los húngaros "no dan pa' más".

Llevo casi dos meses en un país donde lo mismo vas un día a pelarte y al siguiente de dicen que usted se ha equivocado señor, donde el plato típico son unas papas guisás con carne, algo a lo que aquí llaman "Gulash"; donde dicen que el sueldo medio son unos 400 - 500 euros al mes pero los supermercados y la ropa son más caros que en españa, los coches, productos de informática y tal valen más o menos lo mismo, y aun así los supermercados están siempre llenos y por mucho que te extrañe, los bmw, mercedes y audi abundan por las calles aquineas; donde vas al médico con fiebre y como te despistes acabas ingresado en planta; donde a algunas enfermeras las sacas del "Yes, I can" y les falta tiempo para llamar al cirujano jefe para que las rescate del apuro; donde como le pidas más de dos cosas en el tramo de 5 segundos a cualquier camarera de pub que se precie te suelta una de esas miradas asesinas capaz de tumbar al mismísimo Steven Seagal; donde le cuentas a una tía que te vas de fiesta al Morrison y ella se piensa que es que la estás invitando a salir, y como la saludes más de dos días seguidos ya está enamorada de tí; donde a las 23:00 ya hay gente tirada en la calle vomitando por las aceras; donde hay un cartel en el tranvía que dice algo así como que te pongas las mochilas en la mano, porque hay riesgo de robo; donde NO HAY HIELOS, es más, NO HAY CHINOS, y a los cubatas que te ponen el calificativo de fraude se le queda corto; donde acabas hasta los cojones de beber cerveza de fiesta, y mira qué está buena, pero una cosa es eso y otra muy diferente es el abuso de malta de cebada al que sometes a tu organismo; donde se produce el curioso hecho de que no haya revisores en el tranvía cuando más gente hay y que cuando no hay ni cristo a las 4 de la mañana haya uno por vagón; donde le echan pepino a todo, hasta al puto kebab, que aquí no es kebab, es "gyros pita"; donde el campeón del campeonato nacional de fútbol juega la fase previa de la previa de la previa de la champions; donde no se les da ningún deporte bien, bueno sí, darse de ostias; donde hay 3 Mcdonalds y 4 Burguer Kings por cada 100 metros cuadrados de ciudad; donde en el supermercado cualquier incidente como que la maquinita no pille bien el código de barras puede ser motivo de drama y paralizar el establecimiento durante media tarde; donde se beben la cerveza con pajita y las mujeres beben muy glamourosas algo así como vino con casera, por cierto esto último sin hielo ni nada, además de tener como bebida emblema una cosa llamada "Palinka" que no hay quién se lo beba sin poner peor cara que las camareras del Morrison; donde el sonido más escuchado en la ciuad es el de las sirenas de las ambulancias; donde te dicen en una misma frase tres o cuatro veces "gracias" y "de nada" pero les cuesta entender algo tan básico como "pasen por orden de cola por la otra caja, por favor", donde puedes pronunciar una frase típica húngara como "una cerveza" (egy sör) IGUAL que un húngaro nativo, pero como la camarera te vea cara de NO húngaro por muy bien que lo digas la cara rara que te va a poner no te la quita nadie, además de correr el riesgo de que incluso NO TE ENTIENDA, y repito, la pronunciación de los fonemas de la frase es LA MISMA; donde todos los pisos son enormes (menos el mío); donde al menos, eso sí, el tábaco está barato.
Y, por supuesto, donde estoy pasando una de las épocas más especiales en mi vida.
Por eso y por mucho más: ¡Viva Budapest!

domingo, 23 de octubre de 2011

El pulmón de Budapest

En una ciudad donde los coches, sobre todo los taxistas, provocan algún accidente a diario debido a la excesiva velocidad con la que se emplean; una ciudad donde la mayoría de la gente se ve obligada a hacer el "combo" metro - tranvía para llegar a sus puestos de estudio o trabajo; donde a veces cuesta respirar un soplo de aire fresco, se hace muy necesaria la existencia de un enclave como Isla Margarita, una inyección de pureza dentro de una ciudad que a veces puede resultar algo caótica, como cualquier gran ciudad que se precie.

En esta imagen sacada de internet tiene hasta forma de pulmón, para hacer más fácil la metáfora:


Como vemos, la única entrada a la isla se encuentra en mitad de un puente, en concreto el "Margit hid" (Puente Margarita), construido a finales del S.XIX.
Situada al norte de la ciudad, entre Buda y Pest, Isla Margarita es una inmensa isla urbana de unos 2 kilómetros y medio de longitud. Es el lugar por excelencia para los amantes del deporte en general, desde un simple footing hasta un partido de fútbol, tenis, unos largos en una piscina olímpica..., y es que en Isla Margarita podemos encontrar varios complejos deportivos dedicados a cada uno de los deportes mencionados. En 2006 incluso se disputó aquí el campeonato europeo de natación.

Dando un paseo por la isla lo único que encontramos, afortunadamente, es un complejo arbóreo que nos invita a llenar nuestros pulmones de aire puro durante todo nuestro camino, mientras disfrutamos de algunas vistas de la ciudad si nos aproximamos a la orilla de la isla.

Parlamento al fondo, Puente Margarita, con diseños de Gustave Eiffel (sí, el de la torre), y un piragüista:


Una fuente que subía y bajaba al ritmo de música clásica. También podemos ver algunos de los rosales que había por la isla, que daban un alegre toque de color a la otoñal tarde:


El otoño (en Budapest más bien otoño - invierno, debido a esas temperaturas mínimas de casi bajo cero que sufrimos ya en pleno octubre) y sus paisajes en Isla Margarita:



La entrada de coches está limitada, estando permitida la entrada solo a taxis y autobuses, por lo que la atmósfera que se respira aquí adquiere aun más pureza.

El anterior nombre de la isla era "Isla de los conejos", y es que, aunque durante la Edad Media, la isla fue lugar de Monasterios por su tranquilidad, también fue un lugar elegido como coto de caza por algunos reyes. Es más, el actual nombre de Margarita viene de la hija del rey Béla IV, rey que construyó también el Castillo de Buda, o más bien mandó construir, que no me lo imagino yo haciendo mezcla.
Hasta principios del S.XX no fue declarado como jardín público.

Dentro de la Isla también podemos encontrar uno de los tantos baños termales que se extienden por toda la ciudad. Pero este es un tanto especial, ya que, aparte de tratarse del mayor recinto de piscinas al aire libre de la ciudad, el recinto también se compone de un parque acuático, con toboganes, piscina de olas, etc. Aunque para invierno yo lo tengo claro, y la semana que viene, con la venida de Laura, nos vamos a pegar una excursión a uno de los baños que mencioné en una de mis primeras entradas: Szechenyi.



Será un placer eso de bañarme al aire libre con temperaturas rozando el bajo cero. Y, por supuesto, llevaré la cámara, así que ya os contaré.

viernes, 21 de octubre de 2011

Pausado por enfermedad

Hola queridos y escasos lectores. Como véis, llevo más días de lo normal sin escribir nada, pues más o menos la mitad, casi una semana es lo que llevo enfermo. Empecé con fiebre, luego dolor y ridigez de cuello, malestar general..., hasta que no aguanté mas y fui al médico.
Me han hecho pruebas hasta para ver si tenía meningitis, pero afortunadamente no. Dicen que puede ser un virus e incluso me han hecho unos análisis de sangre para hablar con más certeza pero aun así me tienen que repetir los análisis el lunes porque hay un valor que está alto y no debería estar así, aunque hablando con la madre de Laura (el término de suegra no me acaba de gustar, creo que envejece a la persona), una gran doctora y mejor persona, me ha dicho que no debo preocuparme, porque ese valor suele salir alto en las personas que somos propensas a tener placas, por ejemplo en las amigdalas (anginas), y si además he tenido fiebre estos días con más razón aun.
Estoy un poco preocupado pero lo que me calma es que estoy mejor que hace una semana, ya al menos tengo fuerzas para sentarme y escribir y he recuperado el apetito, cosa que estos días no he tenido. También me ha bajado la fiebre y el cuello puedo moverlo con bastante soltura, aunque he ganado un nuevo handicap, y es que de tanto paracetamol, ibuprofeno y comer poco, me he ganado una de estas cosas que hacen que vayas de la cama al W.C alguna que otra vez durante la noche, pero bueno, no hay nada que unos buenos platos de arroz y unos plátanos de postre no puedan sanar.

Respecto a las consultas, tengo nivel de inglés, pero no me veía seguro ni capacitado para hablar con vocabulario de medicina con un médico así que le pedí a mi mentora húngara, Dori, que hiciera el favor de acompañarme para que ella le explicara en húngaro mejor todo lo que me pasaba y el médico le explicara de la misma manera. Así todo ha sido más fácil, aunque un poco cómico, ya que la explicación de palabras como diarrea era un poco violenta. Pero bueno, precisamente hoy el médico que me ha atendido hablaba italiano, así que me ha sido más fácil explicarle todo porque, aparte de saber hablarlo, el vocabulario para estas cosas es bastante parecido y más o menos se entiende.
La sanidad húngara no dista mucho de la española, aunque pienso que en España podría haber hecho todo esto en la mitad de tiempo, porque de una consulta me mandaban al hospital y dentro del hospital que si tira para allá y luego tira para acá..., aunque no ha estado tan mal como pensaba en un primer momento (para que luego os quejéis de la Seguridad Social).

Sin más, el lunes escribiré y contaré mi "diagnóstico definitivo", aunque para tal día a lo mejor ya no queda nada de este supuesto virus en mi organismo, y de paso me gustaría escribir algo sobre la Budapest nocturna y sus opciones de ocio (la fiesta vamos) o del paseo que me di el otro día por Isla Margarita, uno de los pulmones de la ciudad.

¡Un abrazo!
PD: ¡Gracias Dori por tu ayuda!