El reportaje de un estudiante erasmus en Budapest

viernes, 9 de septiembre de 2011

Avenida Andrássy, Plaza de los Héroes y Parque de la Ciudad

Muy cerca de mi nueva choza en Budapest (sí señores, ya tengo piso, con los portugueses que mencioné en otra entrada) tengo la oportunidad de disfrutar de un paseo por la principal arteria aquincense (gentilicio de Budapest), catalogada como Patrimonio de la Humanidad: Andrássy.
Dividida en dos por el enorme cruce de Oktogon, Andrássy es todo un emblema de esta ciudad. Se remonta a finales del siglo XIX, numerosas casas y palacios renacentistas, con sus bellas fachadas, pueblan las "riberas" de este bulevar.




En la foto de arriba, a la izquierda podemos ver el edificio de "La casa del Terror", un museo que refleja dos periodos trágicos para Hungría: la dominación nazi y comunista. Este museo conmemora las víctimas del terror, pero también es un recuerdo de los actos terribles que sufrió la población húngara.
No llegué a entrar porque me gustaría dedicarle una entrada propia a todo este tema, y es que por lo visto este edificio no deja indiferente a nadie.

Las siguientes estatuas representan a personajes emblemáticos de la historia de Hungría: desde un general húngaro que luchó contra el Imperio Otomano en la liberación de Buda en el S.XVIII (Vak Bottyan) hasta un soldado poeta, a lo Cervantes (Zriny Miklos).





Oktogon, uno de los puntos neurálgicos de la ciudad:


Tiene el encanto de ser una avenida donde conviven, en perfecta armonía, arquitectura renacentista, personajes ilustres y tiendas de las principales marcas a nivel internacional: Rolex, Louis Vuitton, Gucci...

Andrássy une la plaza Erzsébet ter (Plaza Isabel) con la Plaza de los Héroes, una de las plazas más importantes de Budapest, y de Hungría en general.

Vista de la Plaza desde Andrássy:


Plaza de los Héroes:


En el centro de la plaza se alza el Memorial del Milenio (también llamado Monumento del Milenio o Monumento Milenario) con estatuas de los líderes de las siete tribus magiares que fundaron Hungría en el siglo IX y otras personalidades de la historia húngara.



La foto de turno:



Tras la Plaza de los Héroes se sitúa el Parque de la Ciudad, un lugar inmenso y perfecto para hacer un poco de deporte o pasar un rato relajado.
Dentro del Parque de la Ciudad nos encontrarmos con una atmósfera con personalidad propia, un pequeño paraíso forestal en medio de una gran ciudad, donde podemos encontrar un lago, un pequeño riachuelo e incluso un castillo.







También encontré una estatua muy curiosa en este mágico enclave, se trata de una representación de Anonymous, escritor del Gesta Hungarorum, crónica sobre la historia de Hungría. Sobre él ronda una leyenda que cuenta que todo aquel que toca su pluma le da suerte y puede llegar a convertirse en un gran escritor, ese es el motivo por el cual brilla tanto el bolígrafo respecto a la figura.




¿Funcionará?

En este parque se encuentran también uno de los balnearios más famosos de la ciudad: Szechenyi, al que espero ir este fin de semana y tomar las respectivas fotos.

Fachada exterior:


Y estas otra cortesía de google imágenes:




¿Verdad que me tenéis un poquito de envidia en este momento?

En el metro de vuelta a casa (porque no veáis si es larga la Avenida) comprobé algo de lo que hablé en la entrada anterior, y es que las estaciones conservan su aspecto original, donde pasó el primer subterráneo de Europa.




Bajé en la estación de Ópera, también situada en Andrassy, porque ya que estaba por aquí quería fotografiar la fachada de uno de los más grandes edificios de ópera europeos y con una de las mejores acústicas del mundo. Se trata de un palacio neorenacentista con elementos barrocos.




Me he prometido entrar un día a la ópera, aunque solo sea para una visita guiada, y es que dicen que merece mucho la pena. Dejo otro adelanto también de nuestro amigo google:



Sin más, decir que no todo está siendo turismo, y es que ayer fue la novena noche seguida que salía, no paran de organizar Erasmus Welcome Parties todos los días, esto es un no parar, al menos los primeros días. Pero no te preocupes mamá, que la cerveza aquí está muy barata. Creo que esta noche, aunque sea sábado, me voy a tomar un pequeño descanso. Budapest es así, lo mismo te pegas la fiesta padre el lunes y el sábado no te apetece.



Következö megálló? (¿Próxima parada?)

domingo, 4 de septiembre de 2011

Vistas desde el Danubio

Cuando uno piensa en Budapest, una de las primeras imágenes que se te viene a la cabeza, y la más repetida en google es algo así como esta foto que hice en mi paseo de ayer:



Podemos ver, al fondo, el puente de las cadenas, y un poco más al fondo el Parlamento, del que veremos una mejor vista un poco más abajo. La cámara también pudo capturar a un transeúnte que vendía pañuelos o algo así y no quiso perderse la oportunidad de aparecer en la foto.

Budapest ocupa un lugar digno entre las más bellas ciudades del mundo. Toda la orilla del Danubio es patrimonio de la humanidad, además de otros enclaves como el barrio del Castillo, Andrássy utca, avenida histórica en cuyos subterráneos pasa el primer tren subterráneo de Europa, y cuyas estaciones conservan su aspecto original. Esta avenida acaba en la Plaza de los Héroes, justo al lado de uno de los mejores baños termales de la ciudad. Vamos, que el trabajo de este blog acaba de empezar.

En mi segundo día de paseo, ahora sí con la batería de mi cámara cargada hasta arriba, me propuse sacar las mejores fotos posibles por la orilla del Danubio, desde el lado de la ciudad correspondiente a Buda. Esto es algo que explicaré en entradas posteriores: la antigua división de la ciudad, la función de cada orilla de Budapest en el desarrollo de la ciudad, etc. Todo ilustrado con sus correspondientes fotos, claro. Para ir empezando, aquí algunas fotos desde Buda:

Puente de las Cadenas:


Descansando los pies frente al Parlamento:


Construido entre 1884 y 1902, el Parlamento de Budapest fue la obra más grande de su época.
Es el edificio más representativo de la ciudad y uno de los más famosos de Europa. Asimismo, es el tercer parlamento más grande del mundo después del de Rumanía y el de Argentina.
El edificio, de 691 salas, tiene una longitud de 268 metros y su cúpola una altura de 96 metros. Su construcción demostró el poder económico de la Hungría de principios de siglo.

Años de ventaja xD:



Aquí otras tantas desde el interior del Puente de las Cadenas:

El Palacio Real:


El Parlamento:


Uno de los arcos:


El Puente de las Cadenas es el puente más antiguo de Budapest y el más conocido de todo el Danubio. Oficialmente es conocido como Puente Széchenyi en honor a su creador, el conde István Széchenyi.
Hasta la construcción del puente, el Danubio sólo se podía cruzar en barco o, durante los inviernos fríos, caminando sobre sus aguas congeladas. La dificultad de cruzar el Danubio entre estaciones fue el principal motivo de la construcción del puente.
El Puente de las Cadenas fue finalmente inaugurado el 20 de noviembre de 1849 después de 20 años de obras.
Sin embargo, el actual Puente de las Cadenas no es el que se construyó hace más de 150 años, sino la reconstrucción de éste. Durante la Segunda Guerra Mundial los alemanes volaron todos los puentes de la ciudad. El nuevo puente se inauguró en 1949, 100 años después del primero.
Aquí una imagen espelucnante del puente destruído:



Creo que no hay imagen que represente mejor la crueldad de la guerra...

Estas vistas suelen ser más impresionantes de noche, con la ciudad iluminada, así que no tardará en volver a hacer algunas fotos después del atardecer.
Los comentarios acerca del Palacio Real (o Castillo de Buda) los dejaré para cuando escriba una entrada exclusivamente dedicada al lado de la ciudad perteneciente a Buda.

Szép! (¡Precioso!)

viernes, 2 de septiembre de 2011

Primeras 48 horas en Budapest

Por fin la entrada deseada, la primera entrada en suelo magyar. Han pasado menos de 48 horas desde que aterricé, de las cuales unas 10 las he pasado durmiendo, pero no os imagináis la de kilómetros que he andado y la manera en la que se pueden aprovechar dos mañanas y una tarde, que es lo que llevo aquí realmente.

Llegué a Budapest a eso de las 00:30 AM, junto a otro español que conocí en el avión y que también va a pasar el año aquí, cogimos un taxi juntos hacia el centro, hacia nuestros respectivos hostales, que nos salió por 5500 HUF (20 euros, 10 cada uno). El tema de los taxis en Budapest es un poco curioso, ya que aquí el precio parece que está "estipulado", antes de montarte en el taxi le dices a dónde quieres ir y el taxista te dice lo que te va a cobrar, si no te gusta eres libre de seguir buscando otros taxis. En nuestro caso no le dimos muchas vueltas, ya que habia pocos taxis y ya se estaba formando cola para cogerlos, así que no lo pensamos demasiado.
Como curioso fue esto, también lo fue la llegada al hostal (La casa de la música, muy recomendable). Nada más entrar veo que hay una reunión de gente tomando unas cervezas en una especie de patio con una barra, y al preguntar por recepción una voz un poco borracha me manda hacia la segunda planta, que es donde está el hostal. El edificio es una especie de "Casa de la juventud", un alburgue juvenil donde, aparte de haber un hostal, también hay otras actividades para la gente joven, además de estar decorado con diversos grafitis y una amplia gama de colores. Mi habitación era una compartida con once personas más, así que nada más entrar a la habitación dejé la maleta por ahí y me fui a mi cama, sin hacer mucho ruido, algo un poco absurdo ya que se escuchaba aun a la gente hablando abajo xD. Unas fotillos del hostal:




Después de las primeras horas de sueño en Budapest, me despierto escuchando a unos americanos hablando entre ellos, al no entender casi nada empiezo a preocuparme de mi capacidad para comunicarme los primeros días por aquí. Sin preocuparme mucho aun ese tema, desayuno y me dispongo a pegarme la primera caminata por la ciudad.
Budapest es una gran ciudad donde las haya, nada más entrar en la primera avenida más o menos grande ya veo como comparten terreno el tranvía, el autobús y el metro, y es que Budapest es una de las ciudades con mejor transporte del mundo. Ah, y barato. Ya mencioné en las primeras entradas que por unos 15 euros al mes los estudiantes tenemos derecho a todo el transporte público de la ciudad. Ahora que todavía no tengo carnet de estudiante pago unos 200 - 300 HUF por viaje (1 euro).
Aquí algunas de mis primeras fotos en mis primeros minutos por la calles de Budapest. Están hechas con el móvil, ya que siendo muy listo por mi parte me llevé la cámara con la batería al límite, algo muy típico en mí:



Estatua de la libertad de Budapest, al fondo:


Esto me ha llamado bastante la atención: los retretes subterráneos.

El National Museum:


Después de casi una hora andando e investigando decido que es hora de ir a comer, y como soy muy original, me voy a un lugar llamado "Bocadillo café", con algunas birrazadas como éstas en la pared:



Por la tarde tenía pensado ir a comprarme la tarjeta para un móvil vodafone que me han dejado de España. Desgraciadamente, parece que la tarjeta de vodafone de Hungría no vale para un vodafone en España, por lo que me vi obligado a comprarme un móvil nuevo. Eso sí, el móvil más perro que había en la tienda, que no tendrá internet ni cámara, pero tiene una linternita que quita el sentío. Me salió el móvil y 2000 HUF de saldo (7.5 euros) por 8000 HUF (30 euros). Como podéis observar con este detalle, los aparatos de telefonía, ordenadores y tal no es que sean muy baratos tampoco, los precios en ese aspecto son muy similares a España (no como en el aspecto nocturno, del que hablaremos más abajo).
Una vez con el móvil, llamé al español que vino en mi avión para ver si esa noche íbamos a ir a tomar algo como hablamos en un primer momento. Al no fructiferar el plan, ya que él había quedado a una hora en la que ya no me daba tiempo ni a llegar al hostal, tenía pensado comerme cualquier guarrada por ahí, tirar para el hostal y aprovechar para escribir algo. Pero...cómo es la vida, cuando ya estaba sentado en un escalón de la puerta del hostal, fumándome un cigarro y pensando en las ganas que tenía de descubrir la vida nocturna de Budapest y que no iba a saciar porque aun no tenía suficientes efectivos de los que tirar en mi agenda, se hizo la luz. Sale un tíio del hostal, de unos 35 años y me pregunta (en inglés) que dónde podía ir a comerse algo rápido. Yo instantes antes me había comido un kekab con refresco por 900 HUF (algo menos de 3 euros) así que intenté explicarle dónde estaba. A la tercera palabra que dije en inglés me suelta: "¿pero tú eres español no?" (¬¬, por lo que veo se nota tela mi acento), por lo que nos pusimos a hablar y terminé conociendo a un argentino estupendo, un crack como persona y mejor mago: "Alejandro Leonian". Tiene vídeos en el youtube haciendo magia y hasta una aparición en "Mujeres y hombres y viceversa", todo un figura. Estuvimos hablando largo y tendido, tan largo y tan tendido que acabamos en un bar tomando unas birras con otro argentino y un mexicano.
Me dijo una frase que nunca olvidaré: "Puede faltarte dinero, pero te sobraran historias que contar". Historias como ésta, detalles que hacen tan especial esto de irte al extranjero.
Continuando con la vida nocturna y con respecto a los precios, la verdad es que es un aspecto que encuentro mucho mejor que en españa. Por unos 1500 HUF (5.5 euros) pude tomarme 3 jarras de medio litro de cerveza, y con unos 700 HUF (2.5 euros) te puedes comprar un paquete de Marlboro, así que el Pall Mall ni te cuento. Para seguir con la lista de precios, y sin ninguna otra intención secundaria, esta noche también sabré a cuánto están las copas y cuánto cuesta entrar a una discoteca, por ejemplo. Por lo que me han comentado, la entrada a una discoteca no suele sobrepasar los 500 HUF (algo menos de dos euros), lo veo algo exagerado, pero de ser así sería todo un triunfo.

¡Va por ustedes! (cerveza soproni)


En estas primeras 48 horas también me ha dado tiempo de ver lo que sea posiblemente mi futuro piso, y es que este mediodía, con algo de resaca aun de las cervezas, he quedado con un chico portugués para que me enseñara un piso, en el que les hacía falta a él y a otro portugués un compañero más para completarlo. Por lo que he visto está bastante bien, todas las habitaciones tienen escritorio, armarios, sillas comodas, calefacción, etc. y al piso en general no le falta de nada, tiene hasta los típicos detalles en los que no te sueles fijar de primeras como la plancha y el horno, así que seguramente esta tarde noche ya esté llamando para confirmar que voy para allá.
Hablando de los portugueses, me he acordado de una de las cosas que me tiene un poquito preocupado, y que me preocupó también cuando escuché a los americanos hablar en mi habitación: mi dificultad para mantener una conversación más o menos fluida sin pararme demasiado. El argentino del que hablé antes me tranquilizó un poco, y me dijo que es normal que si no tengo un nivel alto en mi país no puedo pretender hablar bien desde el primer día, pero claro, veo que hasta los portugueses que no suelen tener fama de dominar el inglés lo hablan de puta madre...y pienso que tengo mucho que mejorar. También me comentó este chico que ya veré como en cosa de un mes o así ya he olvidado esta preocupación, y que sin darme cuenta voy a terminar hasta pronunciando de puta madre y sin pararme. Ojalá tengas razón amigo, porque es algo incómodo por ahora, sobre todo si estás en un bar con la música sonando.

Para terminar esta entrada inaugural de la aventura, dejo algunas fotillos que he hecho esta mañana, esta vez con la cámara:

Ésta me ha quedado bastante bien:


Edifico de arquitectura neoclásica, estilo que más predomina en el lado de la ciudad perteneciente a Pest, que es donde me encuentro. Cuando vaya por Buda pasaremos al estilo barroco, típico de las casas residenciales del antiguo Distrito del Castillo:


El húngaro, la lengua del diablo:


Jószef körút (una avenida cualquiera):


Y sin más, he resumido todo lo posible estas primeras horas en la reina del Danubio. Posiblemente la próxima entrada la escribiré una vez asentado en el piso y quien sabe si ya registrado en la Universidad, cuyo periodo de registro comienza el lunes 5 y acaba el 14.

Üdvözöljük! (¡Bienvenido!)

lunes, 8 de agosto de 2011

Pensamientos previos

Hace tiempo que no escribo nada, más que nada porque estando todavía en España pocas cosas tengo que contar. De lo que vengo a hablar de los pensamientos que rondan mi cabeza tres semanas antes de coger el avión rumbo a Budapest, la eterna curiosidad que gira alrededor de mi mente acerca de cómo serán las clases, la facultad, los compañeros, la ciudad, etc. y es que aun no sé ni donde voy a vivir. Lo que sí sé es que ninguno de los pensamientos es negativo, todo se sitúa en un contexto mezcla de ilusión e inquietud, en el buen sentido de la palabra. La única pega a esta experiencia ya la comenté en una de las entradas anteriores, donde hablaba de la chica que dejo en España, y que espero conservar con el mismo sentimiento con el que me fui, intacto. La distancia es una ramera de primera calidad, contra la que tengo todas las armas disponibles para luchar.

¿Qué nos mueve a viajar? A algunos la desdicha en su lugar de origen les incita a buscar nuevas experiencias, un cambio de aires por así decirlo. A otros, la curiosidad y las ansias de saber es algo que llevan dentro de sí desde que tienen uso de razón. Como norma general, cuanto más inteligentes somos, más ansiosos nos mostramos por conocer el mundo que nos rodea: nuevas culturas, gente nueva, diferente, nuevos contextos de vida... En mi caso, llevo conociendo mundo desde los dieciseis años, todo gracias a mi hermano, al que tanto le debo y el motor principal por el cual ahora me veo en esta aventura. De no haber tenido una referencia así, quizás ahora ni siquiera estaría en la Universidad. Eso sí, las experiencias anteriores responden a una duración comprendida entre una y dos semanas, en las que he podido visitar lugares como Bélgica (Bruselas), Reino Unido y Lituania, entre otros dentro del territorio Nacional (Barcelona, Madrid, Tenerife, Valencia, etc.)
Ahora bien, la aventura que comienza es un poquito diferente, se trata de estar todo un curso académico en otro país. Yo ya tengo la experiencia de estudiar dos años fuera de mi casa, eso sí, a apenas hora y media en coche. Ahora me voy a miles de kilómetros, a un lugar donde la gente ya no habla como yo, un lugar donde voy a tener que sacar lo mejor de mí para sobrevivir, lingüísticamente hablando. Donde hasta para ir a apuntarme a un gimnasio le voy a tener que dar al coco. Por diferir, hasta la moneda es diferente. Ya estoy haciendo las movidas pertinentes para llevarme algunos florines húngaros para allá.

Estoy deseando pisar suelo húngaro, pillar una conexión a internet y empezar a contar mis primeras impresiones, las primeras fotos, conocer a las primeras personas, sin importar la nacionalidad. Empezar a desenvolverme, a inspeccionar la ciudad, dormir la primera noche de esta aventura.
Voy a hacer realidad el sueño de mucha gente e incluso a despertar algunas envidias. Y, por qué no, motivar a otras personas para que en cuanto salgan las listas de destinos no se lo piensen ni un motivo y pidan la beca.

Lo único que espero por mi parte es que merezca la pena y no perder el optimismo, cosa difícil cuando hace unos días me he enterado de que apenas podré convalidar la mitad de un curso (36 créditos), lo que me obliga a examinarme de unas cuatro o cinco asignaturas a mi vuelta a España.

Pero, ¿quién dijo miedo? (De, Ki mondam félelem?)

domingo, 10 de julio de 2011

Los "cazaeramus"

Una de las cosas, para mi desgracia, que más estoy viendo últimamente por internet, en concreto en el grupo del facebook donde estamos más de 200 personas comentando las tan variadas dudas y cuestiones de la beca erasmus son los denominados "cazaerasmus", es decir, personas enmascaradas escondidas bajo una personalidad cuya finalidad es ayudarnos a buscar piso y tal, que supuestamente van de buen rollo ofreciéndonos distintos pisos que "han visto", que han buscado... pero a los que se les ve el plumero de lejos. Son personas que trabajan para una determinada inmobiliaria y que nos quieren colar cosas como dos meses de fianza más el primer mes, unos gastos de "utilities" que se sacan de la manga, que nos enseñan unas cuantas fotos que vete tu a saber, etc. Lo que más me llamó la atención fue una chavala que decía que ella se iba a una residencia maravillosa que lo tenía todo y barata, y cuando me informé un poco descubrí que era una de las trabajadoras de dicha residencia encargada de reclutar estudiantes ilusos e ignorantes.

Una de las finalidades de esta entrada es que tengáis mucho cuidado los que estéis en mi situación, que os informéis bien y que no os vayáis al primer piso que encontréis por internet, y más si cabe si os vais a otro país. Por mi parte, lo que voy a hacer es irme los primeros días o a la residencia de la que hablé en las primeras entradas o haré un poco de CouchSurfing, es decir, alojarme en la casa de alguien que ofrezca alojamiento en dicha web (www.couchsurfing.org), para mientras ir buscando algo por allí, en persona, hablar cara a cara con un propietario, ver el piso en persona, para evitar cualquier tipo de pufo inesperado. Es lo que recomiendo a todo el mundo, no desesperarse si aun no tenéis piso, se puede estar en Budapest sin piso, hay multitud de opciones: residencia, hostal, albergue, CouchSurfing... quien se lo plantee puede estar incluso semanas sin alojamiento y vivir en Budapest perfectamente. Si queremos pasar un año de escándalo tenemos que ir con cautela y no irnos al primer sitio que nos ofrezcan, hay que tener mucha paciencia con estos trámites si queremos pasar uno de los mejores años de nuestra vida en todos los aspectos.

Entrada corta pero espero que efectiva. Respecto a mis novedades, decir que por ahora la apuesta que va ganando es la de quedarme en la residencia mencionada antes, aunque esté algo lejos de la facultad, y aprovechar hasta que empiezan las clases (12 de septiembre) y no tengo nada que hacer para ver pisos, conocer gente con la que gane la confianza suficiente como para convivir, y sobre todo, empezar a escribir "de verdad" en el blog. En cuanto pise suelo húngaro empezará el auténtico blog, comenzará realmente el reportaje que me he propuesto hacer.

Gondoskodás! (¡Cuidado!)

domingo, 12 de junio de 2011

Otro aspecto típico pre-erasmus: el sentimental

Quizás no todo el mundo se sienta identificado con esta entrada, pero sé que aunque no sea exactamente igual, la mayoría de los que me estáis leyendo os habéis enfrentado a algo parecido a lo largo de vuestra más o menos corta o larga vida.
Se trata del tema sentimental, y es que cuando llegue el día de coger el vuelo hacia la reina del Danubio, dejaré en España una relación de medio año de duración. Se trata de mi primera relación "seria" en 21 años de edad, nunca antes había mencionado a ninguna chica como "novia" más o menos seria, solo con 16 años tuve lo más parecido a una relación que puedo recordar, pero la cosa duró apenas 3 o 4 meses, y era la típica relación de la ESO, como quien dice.

Ahora la cosa es muy diferente, tengo 21 años y estoy en 2º de carrera. Considero que tengo la cabeza amueblada y sé perfectamente lo que quiero en cada momento de mi vida, por eso sé también que esta chica posiblemente pueda ser la mujer de mi vida, aunque me arriesgue muchísimo afirmando tal cosa, y más cuando me están leyendo otras chicas, jejeje.
Bromas aparte, el problema es más serio de lo que parece, aunque no lo parezca por la manera en la que lo estoy planteando.

He pasado, posiblemente, los mejores meses de mi vida. He conocido a la mejor chica que he podido conocer jamás. Prácticamente vivíamos juntos, ya que hemos dormido todas o casi todas las noches juntos y hacíamos vida juntos, y, por si fuera poco, vamos a la misma clase.
Ahora el cambio va a ser bastante fuerte, de la noche a la mañana me voy a otro país y voy a estar sin verla durante periodos de 2 meses, ya que hemos hablado y posiblemente ella venga a verme 2 veces y yo venga a España otras dos. Lo esquematizo:
31 de agosto (me voy) - finales de octubre (viene ella) - navidad (voy yo) - después de los exámenes de febrero (viene ella) - semana santa (voy yo)

El problema es que ahora todo parece muy bonito, pero ya están viniendo las primeras "mini discusiones" por este tema. Yo no paro de recordar que me voy en menos de 3 meses, algo que a ella no le gusta un pelo, pero no puedo evitarlo. Yo sé que ella se alegra por mí y tal, pero sé lo mucho que le duele que me vaya, y para más inri, me voy un día después de su cumpleaños, tócate los cojones, Mariloles.
Pero bueno, estas discusiones son típicas de la tensión del momento, de que los dos no paramos de pensar en que el día se acerca, y nos queremos demasiado como para vernos obligados a pensar en eso. No hay que darle más importancia de la que tiene. Tenemos que intentar pensar lo menos posible e intentar aprovechar en la medida de lo posible el verano, aunque el tema de que yo esté trabajando en verano la verdad es que no ayuda demasiado.


Si escribo esto es porque espero que haya futuros estudiantes erasmus leyendo este blog, y puede que más de uno se encuentre en la misma disyuntiva en la que me encontré yo hace unas semanas: me voy, me quedo...
Decidí irme (sí, ya sé que resulta obvio). Lo decidí por varios motivos, entre los que se encuentran, por ejemplo, que antes de conocerla este era uno de mis sueños, la beca la pedí unas semanas antes de conocerla. Sé que si me quiere de verdad, por mucho que le pueda doler, le gusta verme tan ilusionado y feliz, y también sé que si es de verdad "la definitiva", esta relación puede superar cualquier obstáculo que se ponga por delante. Por eso recomiendo a todo aquel que se encuentre en mi situación que no se lo piense, que si una relación tiene que terminar va a terminar, ya sea estando a miles de kilómetros o viviendo en la misma casa, si esa relación no es próspera no va a ser próspera en ningún sitio.
Respecto la de la distancia, a nosotros nos ha venido ahora, como también nos puede venir cuando acabemos la carrera (que nos salga un trabajo en otra ciudad o algo así), o cualquier cosa por el estilo. Por eso no hay que temer a ningún kilómetro, a ningún avión, a ningún país...en mi opinión todo se supera, si de verdad la relación va a alguna parte. En mi caso me duele más porque el contraste es mayor, no es que viera a mi novia unos ratos al día o cada dos o tres días, sino que se podría decir que vivía con ella, y por eso es que a veces lo veo todo tan complicado, tan negro. Por mi parte creo plenamente en esta relación, confío en que los dos meses que estemos sin vernos se pasen lo más rápido posible y que el skype no de demasiados problemas.
La distancia llega, pero también se va, y cuando todo acaba y todo sigue como antes, la relación será indestructible, porque se habrá reforzado con una fuerza descomunal. Si superamos algo así podemos superar cualquier cosa.

A los que me conocen bien, quizás les resulte raro verme hablar en este registro tan acaramelado, pero es lo que hay, me he enamorado y hay que apechugar. Nadie elige cuando se enamora, yo tampoco lo he elegido, pero nunca estaré tan agradecido de verme así. ¡Bendita locura!

También conozco casos bastante cercanos en los que la distancia ha hecho auténtica mella y lo que en un principio parecía amor verdadero e ilusión infinita se ha convertido en llanto. Como he dicho antes, quizás esas cosas pasen porque "no es la definitiva", o la "correcta", y que cuando llegue la verdadera estas cosas no supondrán ningún quebradero de cabeza. Por mi parte espero que esto nunca se convierta en sufrimiento, y que el único tormento que me encuentre sea el contar los minutos y segundos para volver a verla.

Szeretlek! (¡te quiero!)

lunes, 6 de junio de 2011

¿Vuelo y alojamiento? OK!

Una vez que tienes preparadas las asignaturas que vas a hacer en el extranjero, lo que sigue a tal quebradero de cabeza es, obviamente, el billete y saber dónde vas a reposar el trasero durante los 9 meses que dure la particular aventura húngara.

Respecto al billete, lo he pillado en la siguiente web: www.wizzair.com, bastante barato, alrededor de 80 euros con seguro de viaje includo y posibilidad de cambiar la fecha del vuelo en el momento que desee, además de la facturación de una maleta de hasta 15 kg. Es lo más barato que he podido encontrar, el precio base era unos 60 euros, pero con los extras añadidos más las tasas y el IVA se ha quedado así. Vuelo el 31 de agosto desde la terminal 1 de Madrid, ¡En menos de 3 meses!
Además, también he reservado ya una cama en un hostal por 6 euros la noche, para recalar allí en cuanto pise suelo húngaro, ya que el vuelo es a las 20:45 y la llegada está prevista para las 23:45, por lo que no voy a poder ver mucho nada más llegar, sobre todo si voy cargado con las maletas.

El alojamiento ya lo tengo casi averiguado también. Después de plantear la posibilidad de compartir piso e incluso mirar en varias webs y contactando con varias agencias, me decidí por una residencia de estudiantes. En la carta de invitación a mi futura facultad (Eötvös Loránd University), uno de los coordinadores me facilitaba el email de la persona que lleva que se encarga de ayudar a los erasmus a buscar alojamiento. Le escribí preguntando por alguna residencia cerca de la facultad y en apenas un par de días me escribieron de varias residencias. Me he decidido por "Góliát Hotel".



Un edificio que en verano funciona de hotel para turistas y el resto del año hace las veces de residencia universitaria. Es bastante barata, 115 euros al mes una habitación compartida con otra persona, con comidas aparte. Me han ofrecido una especie de "bono", con el que tendría desayuno, almuerzo y cena por unos 5 euros al día (150 euros al mes), lo que te deja techo y estomago lleno por la módica cifra de 250 euros al mes, un chollazo, contando con que supuestamente recibiré 900 euros al mes de beca. En el precio se incluye el wifi, y las duchas y tal, como en la mayoría de residencias, son compartidas, aspecto que no me acarrea ningún tipo de problema.
Otra cosa que me preocupaba era el tema de tener que estar a una determinada hora en la residencia, como he podido observar en algunas residencias de Granada. No tengo que preocuparme de nada, según parece la recepción funciona como si fuese un hotel, puedo entrar y salir con total libertad.
Comenzaría a vivir aquí el 1 de septiembre, un día después de mi llegada. Como ya he dicho antes, mi primera noche en Budapest la pasaré en un hostal.

Por ahora nada más, podemos resumir estas dos primeras entradas en que ya tengo los créditos, billete de avión y alojamiento. Por ahora no tengo que pensar en nada más, lo poco que me queda por hacer es ir a mediados de julio a la facultad a entregar una documentación que tenemos que entregar todos, sea el destino que sea (credencial de becario, convenio financiero, y un diverso etcétera de trámites burocrátivos de lo más variado).

Jó napot! (buenas tardes).